Todos lo dicen, hay muchas más personas de lo que pensamos que se someten a tratamientos de reproducción asistida: cada vez hay más parejas con problemas de fertilidad (más de 15% en Europa), pero también más parejas de mujeres o madres solteras que recurren a la reproducción asistida para crear una familia.

Sí, todos lo dicen. Pero vosotras nos contestaréis: ¿dónde están estas personas entonces, si yo no conozco a ni una? ¿Cómo puede ser que yo me sienta tan sola en esta situación?

Y es que a pesar de los avances de la medicina y de la sociedad, la reproducción asistida sigue siendo un tabú, y la gente suele vivirla en silencio.

Por esto hemos recogido las experiencias de varias “veteranas” de la reproducción asistida para crear una mini “guía”, con consejos prácticos para cada etapa. Porque, ¿quién mejor que alguien que lo ha vivido en su propia piel, para guiaros en este proceso?

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PEQUEÑA GUÍA PARA VIVIR LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA ETAPA POR ETAPA

En un proceso de reproducción asistida, cada etapa trae su lote de emociones fuertes, noticias buenas como malas, alegría y esperanza como decepción y desesperación… En cada una de estas etapas tenemos que luchar para seguir adelante, para seguir creyendo en nuestro sueño. 


En esta lucha valen oro los consejos de personas que han pasado por lo mismo, guerreras infatigables que consiguieron su sueño.

ETAPA 1

LA PREPARACIÓN AL PROCESO

En muchos casos, los que deciden recurrir a la reproducción asistida llevan ya mucho tiempo buscando un embarazo. Su “infertilidad” es una nueva realidad que muchos reciben como un shock, en un momento además de fragilidad, de desgaste emocional y físico provocado por meses o años de búsqueda, pérdidas o desilusiones importantes.

Para otros, mujeres solteras o parejas de mujeres por ejemplo, el hecho de empezar el proceso es el fruto de una larga y difícil reflexión.

Sea cual sea la razón y que se trate de Inseminación Artificial o de Fecundación in Vitro, un proceso de reproducción asistida es largo y puede ser muy doloroso. Es un proceso en el que nuestra paciencia y nuestro optimismo están a prueba cada día, en el que pasamos por altibajos emocionales a veces desconcertantes, debidos a las hormonas, pero también al miedo, la inseguridad, la falta de control etc.

Para afrontar esta lucha, es fundamental ir lo más relajada posible, con fuerza, confianza y voluntad. Y para esto, hay que ir bien preparadas.

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Me acordaré siempre el momento en que aprendí que no podríamos tener un bebe de manera natural. Estaba desesperada, incrédula y, sobre todo, muy enfadada. Quise empezar enseguida los tratamientos, pero los sentimientos negativos eran tan aplastantes que viví muy mal cada etapa del proceso. Tenía crisis de ansiedad constantes, lloraba cada vez que alguien me anunciaba su embarazo, y me sentía culpable por tener estos sentimientos de celos. Viví el primer ciclo de FIV como en una pesadilla. Fue un fracaso, y me hundí.

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OBJETIVOS DE ESTA ETAPA:

1/ ACEPTAR LA SITUACIÓN, POR MUY DURO QUE SEA:

“Es importante hacer el duelo de nuestras antiguas expectativas y de la imagen que teníamos de nosotros como personas fértiles. Solo aceptando nuestra limitación podremos aceptar las alternativas que se nos ofrecen.” – Rossana Marenzi, psicóloga experta en “infertilidad”.

2/ PREPARARSE PSICOLÓGICAMENTE Y FÍSICAMENTE AL PROCESO

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RECOMENDACIONES:

NO CORRAS

Empieza solo cuando estés lista.

Sabemos que tienes prisa, todas las hemos tenido: quieres empezar el tratamiento cuanto antes, para volver a ponerte en la acción y tener una sensación de control – en definitiva, para volver a tener esperanza.

Pero es importante afrontar el proceso con fuerza y confianza. No viene de 1 o 2 meses y una buena preparación puede cambiarlo todo: tanto tu manera de vivir el proceso, como los resultados finales.

NO NIEGUES TUS EMOCIONES

Identifícalas, reconócelas, obsérvalas.

Estrés, ansiedad, miedo, tristeza, celos, enfado, rechazo, injusticia, impotencia, depresión, vergüenza… TODAS son emociones normales y humanas, y las hemos tenido TODAS: no hay que tener ninguna vergüenza. Es importante aceptarlas.

BUSCA LA EXPERIENCIA

Intercambia con gente que está pasando (o ha pasado) por la misma situación: te entenderán mejor que nadie, y te ayudarán a asimilar, relativizar y asumir estas emociones.

En She Oak te podemos ayudar a encontrar a gente como tú.

COMUNICA

Si lo puedes, ábrete a amigos, a tu familia, o incluso a alguien de confianza que esté fuera de tu círculo más íntimo (puede ser una compañera de trabajo, la madre de un amigo, etc). Exteriorizar tus penas, tus dudas y tus miedos te ayudará a enfrentarlos.

Si estás en pareja, comparte tus emociones, es fundamental que los dos estéis afrontando la situación juntos, apoyándoos mutuamente – y esto pasa por la comunicación.

RECURRE A PROFESIONALES

No hay ninguna vergüenza en hacerlo. Es muy difícil afrontar esto sola. Si necesitas ayuda, un coach o un psicólogo pueden ser de gran ayuda antes, durante y después del proceso.

En She Oak también te podemos apoyar o te podemos ayudar a encontrar al mejor profesional para ti.

PREPÁRATE FÍSICAMENTE

De la misma manera que tienes que cuidar tu mente para afrontar el proceso relajada y con fuerza, el cuerpo también necesita preparación para recibir los tratamientos y quizás, acoger una nueva vida. En este sentido, no hay una sola receta, sino que depende de cada uno. Aquí van algunas sugerencias:

. Adopta una buena higiene de vida, para mantenerte en forma: alimentación sana y equilibrada, etc.

. Haz ejercicio físico. En esta fase non hay limitaciones, aprovecha para hacer lo que más te gusta: natación, yoga, correr, etc. Además de ser muy saludable, el deporte estimula la secreción de endorfinas.

. Haz ejercicios de relajación y de respiración: ayudan a relajar mente y cuerpo a diario, pero también en momentos de crisis y de estrés intenso.

. Camina al aire libre, 30 minutos al día (si es posible antes del mediodía): la combinación de ejercicio físico y luz natural es excelente para el ánimo.

. Mímate, dale regalos a tu cuerpo: masaje relajante, SPA entre amigas, un poco chocolate de vez en cuando y sin exceso… ¡Aprovecha, todo vale!

. Muchos estudios demuestran la eficacia de las terapias naturales para mejorar la fertilidad y disminuir el estrés: busca la que mejor funciona para ti. La acupuntura ayuda a relajarse y a preparar el cuerpo y el útero al tratamiento y a la futura implantación del embrión. Pero algunos preferirán la fitoterapía, la osteopatía, etc.

En todo caso, ¡no dudes en contactar con nosotros!

Estaremos encantados de ayudarte a definir e implementar

las acciones que funcionan para tí.

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